El Maestro pasa, una y otra vez, muy cerca de nosotros. Nos mira... Y si le miras, si le escuchas, si no le rechazas, El te enseñará cómo dar sentido sobrenatural a todas tus acciones... Y entonces tú también sembrarás, donde te encuentres, consuelo y paz y alegría (Via Crucis, Estación VIII, n.4).
Cristo, Cristo resucitado, es el compañero, el Amigo. Un compañero que se deja ver sólo entre sombras, pero cuya realidad llena toda nuestra vida, y que nos hace desear su compañía definitiva. El espíritu y la esposa dicen: ven. Diga también quien escucha: ven. Asimismo el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome de balde el agua de vida, la felicidad eterna... Y el que da testimonio de estas cosas dice: ciertamente, vengo pronto. Así sea. Ven, Señor Jesús (Apoc XXII, 17 y 20.). (Amigos de Dios, 116)

me encanta tu blog gracias por compartirlo mira el mio http://oraciones-catolicas2.blogspot.mx/ saludos!
ResponderEliminarperdon es este http://oraciones-catolicas2.blogspot.mx/ saludos!!
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